La revolución del ajo fermentado: El ajo negro no es otra cosa que el ajo normal sometido a un largo proceso fermentativo de unos 3 meses. El resultado es un cambio en sus caracteres organolépticos (textura más blanda, color negro y olor característico). Desde el punto de vista biológico, esta fermentación produce un aumento de unas 10 veces más concentraciones de antioxidantes, que le confieren casi todas sus resaltables propiedades, además de incrementar los polifenoles (compuestos muy antibióticos). Al ser un alimento fermentado, es mucho más digestivo y suave en su acción.
Protección Cardiovascular Sinergística: Se ha visto que tanto la S-alil-cisteína (SAC) como la S-alil-mercapto-cisteína (SAMC) bajan los niveles de la apolipoproteína B, reduciendo drásticamente la posibilidad de trastornos cardiovasculares gracias a su alto poder antioxidante.
Control de la Glucemia (Diabetes Tipo II): La alicina disminuye los niveles de azúcar en sangre, mientras que las SMCSs y el S-sulfóxido alílico intervienen equilibrando el nivel de la enzima G6P, que actúa sobre el NADPH para producir insulina. A su vez, la glicina baja el azúcar en sangre y la isoleucina mejora la creación de insulina.
Acción Integral y Antiestrés: Ayuda en la hipertensión inhibiendo la ECA (Enzima Convertidora de Angiotensina). Actúa como diurético, aumentador del metabolismo y digestivo. Además, interviene en la salud osteoarticular, de la piel y el cabello, funcionando como un excelente aliado antiestrés y contra la ansiedad.